Un sensor ultrasónico funciona como un dispositivo que convierte señales ultrasónicas en señales eléctricas. Estas señales resultan de ondas mecánicas con frecuencias de vibración superiores a 20 kHz, comúnmente conocidas como ondas ultrasónicas. Las características notables de las ondas ultrasónicas incluyen su alta frecuencia, longitud de onda corta, difracción mínima, excelente direccionalidad y la capacidad de propagarse direccionalmente como rayos.
Las ondas ultrasónicas exhiben importantes capacidades de penetración tanto en líquidos como en sólidos, particularmente en situaciones que involucran sólidos que son impermeables a la luz solar. Al encontrar impurezas o interfaces, las ondas ultrasónicas generan reflejos y ecos de reflexión notables. Además, su interacción con objetos en movimiento induce el efecto Doppler.
El transductor ultrasónico de la serie KUA, diseñado para mediciones de nivel de líquidos y nivel general, ofrece un rango de medición de 0,5 a 12 m. Al operar eficazmente dentro de un rango de temperatura de -40 a 80 ℃, este transductor demuestra adaptabilidad a condiciones ambientales extremas. Con una clase de protección IP68, el sensor garantiza resistencia en entornos desafiantes. El peso combinado del sensor y su cable de 10 m está regulado con precisión a 930 ± 5 %, lo que contribuye a su confiabilidad en diversas aplicaciones que requieren mediciones de distancia precisas.

